El organismo internacional reconoce una base institucional sólida y resalta el compromiso del país con el fortalecimiento de la integridad pública.
Santo Domingo, R, D.- La Organización para la Cooperación y el
Desarrollo Económicos (OCDE) presentó el Estudio de Integridad de la República
Dominicana, realizado en alianza con la Dirección General de Ética e Integridad
Gubernamental (DIGEIG), que identifica avances, riesgos y brechas y formula
recomendaciones para fortalecer la gobernanza pública.
Durante un evento encabezado por el presidente Luis Abinader, la
directora de Gobernanza Pública de la OCDE, Elsa Pilichowski, felicitó al país
por el compromiso asumido con la integridad y afirmó que República Dominicana
está implementando algunas de las mejores prácticas existentes a nivel mundial.
Pilichowski destacó los avances alcanzados por la República Dominicana
en materia de integridad pública y reconoció la existencia de una base
institucional sólida para continuar desarrollando la estrategia nacional en
esta área.
El presidente Abinader afirmó que el estudio permite medir las
instituciones dominicanas con estándares internacionales y convertir sus
resultados en acciones concretas. “La verdadera transformación ocurre cuando la
integridad deja de ser solamente una obligación y se convierte en una cultura”,
expresó el mandatario.
Asimismo, señaló que el país entra en una nueva etapa en la que
corresponde pasar “del diagnóstico a la acción, de las recomendaciones a las
reformas y de las reformas a resultados que los ciudadanos puedan comprobar”.
El estudio examina la integridad pública desde una perspectiva
sistémica, que trasciende la prevención y sanción de la corrupción e incorpora
aspectos relacionados con la arquitectura institucional, las normas de
conducta, la cultura de integridad, la transparencia, los mecanismos de
denuncia, el control, la toma de decisiones públicas y la participación de
distintos sectores de la sociedad.
Entre las recomendaciones planteadas por la OCDE se encuentran:
fortalecer la protección de los denunciantes; incorporar la integridad en la
gestión de riesgos y robustecer los mecanismos de investigación y sanción.
También plantea fortalecer la participación y el control social, involucrando
de manera más activa a la ciudadanía, la sociedad civil, la academia, los
medios de comunicación y el sector privado en la construcción de una cultura de
integridad.
El ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, afirmó que la
integridad debe formar parte de cada etapa de la gestión pública y llamó a
convertir las recomendaciones del estudio en acciones concretas. Aseguró que
desde el Ministerio de la Presidencia se acompañará a la DIGEIG y a las
instituciones del Estado en la implementación de las mismas.
“La integridad no es tarea de una sola institución. Cada institución
tiene una tarea. Cada servidor público tiene una responsabilidad”, afirmó el
ministro.
Por su parte la doctora Milagros Ortiz Bosch, directora de DIGEIG,
destacó que el fortalecimiento de la gobernanza y la integridad pública
requiere del trabajo conjunto entre los distintos poderes del Estado con la
participación de la ciudadanía.
“El acercamiento de la República Dominicana a la OCDE representa una
oportunidad para impulsar la modernización del Gobierno, fortalecer la
transparencia y generar la confianza necesaria entre la ciudadanía y las
instituciones públicas”, señaló.
La presentación del estudio coincide con el avance de la Estrategia
Nacional de Integridad Pública (ENIP) 2026-2036, que busca convertir el
diagnóstico y las recomendaciones en una hoja de ruta con objetivos, medidas,
responsabilidades e indicadores.





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