Tan solo el 4 % de las mujeres del mundo vive en economías que ofrecen una igualdad legal casi plena
CIUDAD DE WASHINGTON, 24 de febrero de
2026. Las leyes diseñadas para garantizar la igualdad de oportunidades
económicas de las mujeres se aplican, en promedio, solo a medias en todo el
mundo, lo que indica que los obstáculos que les impiden contribuir plenamente
al crecimiento y la prosperidad son mucho más graves de lo que se pensaba,
según un nuevo informe del Grupo Banco Mundial. Incluso si esas leyes se
aplicaran en su totalidad, las mujeres aún tendrían apenas dos tercios de los
derechos legales de los hombres.
Por primera vez, en la versión más
reciente del informe La mujer, la empresa y el derecho se evalúa no solo el
grado de igualdad en las leyes en el papel, sino también la medida en que se
cumplen. Los expertos en derecho encuestados estimaron que las leyes que
alientan la plena participación económica de las mujeres se aplican solo a
medias, lo que pone de manifiesto que los Gobiernos tienen aún un largo camino
por recorrer. Incluso si muestran avances en la promulgación de nuevas leyes
dirigidas a lograr la igualdad de oportunidades, las economías cuentan, en
promedio, con menos de la mitad de las políticas y los servicios necesarios
para su aplicación. Solo el 4 % de las mujeres de todo el mundo vive en
economías que ofrecen una igualdad legal casi plena. Eso impide a las economías
desplegar todo su potencial para crecer y crear empleo.
“En el papel, la mayoría de los países
muestran un panorama razonablemente positivo: el país promedio obtiene una
puntuación de 67 sobre 100 en cuanto a la idoneidad de las leyes que
posibilitan la igualdad económica entre mujeres y hombres”, señaló Indermit
Gill, economista en jefe y vicepresidente sénior de Economía del Desarrollo del
Grupo Banco Mundial. “Pero en lo que respecta al cumplimiento de las leyes, el
puntaje promedio cae a 53. Y cuando se evalúan los sistemas necesarios para
ejercer esos derechos, la calificación es de solo 47. Estas cifras reflejan
enormes brechas de oportunidad, y las observaciones incluidas en este documento
proporcionan a los responsables de la formulación de políticas información útil
para revertir la disminución del potencial de crecimiento de las economías en
desarrollo”.
En el informe La mujer, la empresa y el
derecho se evalúa el estado de la participación económica de las mujeres en
todo el mundo en 10 áreas clave, entre las que se incluyen la seguridad frente
a la violencia, el acceso al cuidado infantil, el empresariado, la protección
laboral, la propiedad de activos y la seguridad de la jubilación. En el
documento se identifica la seguridad frente a la violencia como una deficiencia
crucial, que reduce la capacidad de las mujeres para trabajar de manera
constante. “La verdadera igualdad comienza con la seguridad. Ya sea en el
hogar, en el trabajo o en el espacio público, las mujeres merecen protección
para prosperar”, afirmó Norman Loayza, director del Grupo de Indicadores de
Políticas del Banco Mundial. “A nivel mundial, estamos rezagados. Tenemos solo
un tercio de las leyes sobre seguridad que necesitamos, y aun si existen, el
80% de las veces su aplicación es deficiente”.
Tea Trumbic, gerente del proyecto La
mujer, la empresa y el derecho y autora principal del informe, dijo: “En los
próximos 10 años, 1200 millones de jóvenes (la mitad de ellos, mujeres) estarán
listos para formar parte de la población activa. Muchos alcanzarán la mayoría
de edad en regiones donde las mujeres enfrentan los obstáculos más importantes
y donde el impulso al PIB que resultaría de su participación es más necesario.
Garantizar la igualdad de oportunidades para las mujeres aquí y en todas partes
beneficia a las sociedades en su conjunto, no solo a las mujeres. En síntesis,
es un elemento económico imprescindible, no solo deseable”.
El empresariado es otro aspecto donde la
puntuación es baja, según el informe. Si bien en casi todas las economías las
mujeres pueden poner en marcha negocios en las mismas condiciones legales que
los hombres, solo en alrededor de la mitad se promueve la igualdad en el acceso
al crédito, lo que deja a las emprendedoras sin posibilidades de recibir
financiamiento.
El cuidado infantil representa una
oportunidad crucial para los encargados de formular políticas. Los servicios de
cuidado infantil asequibles y confiables tienden a ser uno de los factores que
predicen con mayor firmeza si los padres —en particular, las madres— pueden
trabajar o pasar a empleos de mayor productividad. Sin embargo, menos de la
mitad de las 190 economías analizadas en el informe cuentan con leyes que
proporcionan apoyo financiero o tributario a las familias. Y en ellas, solo se
ha implementado el 30 % de las políticas necesarias para respaldar servicios de
cuidado infantil asequibles y de calidad. En las economías de ingreso bajo, se
ha establecido apenas el 1 % de los mecanismos de apoyo al cuidado infantil.
Pese a estas condiciones, se están
logrando avances en la promulgación formal de leyes de igualdad de
oportunidades:
En
los últimos dos años, 68 economías han introducido 113 reformas legales
positivas en la mayoría de las áreas de la vida económica de las mujeres; los
avances más significativos corresponden a las áreas de empresariado y seguridad
frente a la violencia. Siete países también ampliaron la licencia por
paternidad para ayudar a redistribuir las tareas de cuidado y apoyar el empleo
de las mujeres.
En
África subsahariana en los últimos dos años se implementaron 33 reformas, más
que en cualquier otra región. Madagascar y Somalia levantaron las prohibiciones
que impedían a las mujeres trabajar en sectores como la construcción, las
manufacturas y la agricultura.
Egipto, Jordania y Omán también mostraron
avances. Egipto fue el país del mundo que más reformas ha introducido en los
últimos dos años, y ha mostrado un aumento de casi 10 puntos en la calificación
de la igualdad legal. Con las reformas recientes se amplió la licencia parental
remunerada de 90 a 120 días para las madres y se estableció 1 día de licencia
remunerada para los padres, se exigió la igualdad salarial y se permitió
solicitar modalidades de trabajo flexibles.
COMUNICADO DE PRENSA N.º 2026/030/DEC
Contacto
Sección del Banco Mundial de relaciones
con los medios de comunicación:
+1 (202) 473 7660
press@worldbank.org
No hay comentarios.:
Publicar un comentario