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jueves, 18 de mayo de 2017

Reconocen aportes de Cirilo Moronta a la gastronómica dominicana


Le entregan "La Paila de Plata" en los Estados Unidos. 

Por José Zabala 

New York- El destacado Chef internacional Jay Rodríguez reconoció los aportes en favor de la gastronomía Dominicana por el empresario Cirilo Moronta en los Estados Unidos. El Sr. Moronta logro un Record Guinness por haber realizado el “Mangú” más grande del mundo junto a un gran equipo de trabajo. 

“Lograr hacer este Record Guinness, en los Estados Unidos, con un plato autóctono de nuestro país como lo es “El Mangú”, nos eleva de categoría a nivel internacional y nuestra gastronomía crece”, dijo el Jay Rodríguez. 

Las declaraciones del afamado Chef se hicieron en la última entrega de Premios Latinos 2017, donde recibió el singular galardón “La Paila de Plata”, por su trayectoria de más de 20 años en la industria gastronómica internacional. 

El afamado Chef, es considerado una de la figura más influyente en el área gastronómica entre los dominicanos que residen en el exterior. Jay Rodríguez de inmediato se comunicó con el Sr. Cirilo Moronta, y le agradeció sus aportes a la gastronomía Dominicana en los Estados Unidos y le entrego el premio recibido “La Paila de Plata” al Sr Moronta como muestra de agradecimiento, dedicación y entrega. 

“El Sr. Moronta es un ejemplo a seguir en la comunidad, y sus conocimientos en el área gastronómica han servido de base para muchos nuevos profesionales en la gastronomía”, destaco el Chef. 

“Me siento muy contento recibiendo este premio, viniendo del Chef Rodríguez. El Chef es un ejemplo a seguir en esta comunidad y en la Republica Dominicana también”, dijo Cirilo Moronta al recibir “La Paila de Plata” de la mano del Chef Jay Rodríguez. 

El Sr. Moronta es el propietario del prestigioso 809 Restaurant, también conocido como “La Casa del Dominicano en el Exterior”, donde reciente logro un Record Guinness por haber realizado el “Mangu” dominicano más grande del mundo, siendo el primero en lograrlo en los Estados Unidos en este prestigioso 809 Restaurant. 

El nuevo Record Guinness del Mangú más grande del mundo, se estableció con un peso de 645 libras aproximadamente, compuesto de más de un 80% de plátanos verdes, superando el record anterior con peso de 440 libras. 

El chef Jay Rodríguez tiene amplia experiencia en el arte culinario, con su empresa Ankla Cuisine. Ha recibido más de 100 reconocimientos, en sus últimos 5 años, de parte de numerosas organizaciones y comunidades de Nueva York, y posee más de 20 “platos” registrados. 


domingo, 10 de julio de 2016

La gastronomía y el desarrollo local


Por Miguel Ángel Cid Cid

La cultura alimentaria de nuestros pueblos vincula el sentimiento con el paladar. “El amor entra por la cocina”, suelen aconsejar las madres a las hijas en vías de matrimonio. Sin embargo, en los últimos tiempos, al abrirse el país al mundo, el dominicano le ha dado la espalda a su cocina. Prefiere la comida extranjera y se avergüenza de  los alimentos tradicionales con los que se crió.

En otros países existen políticas culturales inteligentes que aprovechansus expresiones culinarias típicas, las convierten en gourmet,y las usan para impulsarsu propio desarrollo. Para muestra dos botones.

En el 2003, participé en un evento en San José, Costa Rica. En el hotel donde me alojé la primera ofertadel chef de desayuno fue el “calenta’o”. Es decir, arroz calentado sobrante del día anterior. Día tras día el ofrecimiento del platose repetía como un ritual. Parecía que quería venderme su país en una ración de arroz. Luego me motivaba a probar otras degustaciones exóticas.

De igual manera, en el 2010,asistí a un seminario en la Universidad ITAM del Distrito Federal, México. En los descansos nocturnos la delegación dominicana nos desplazábamos a conocer algún que otro lugar emblemático de la metrópoli. Durante una de las giras fuimos a caer en Hard Rock Café. Confieso que con algunos temores por lo “caribe” que resulta su homólogo dominicano.Pero fue una sorpresa por lo asequible de los precios. Yel mayor asombro fue la insistencia de los camareros para que probáramos los manjares de tradición azteca. “Dele una probadita a esto, güey”.



Todo lo contario ocurre en República Dominicana. En los hoteles y restaurantes dominicanos no sirven platos criollos. Peor aún, la gente siente timidez en pedir una exquisitez local. Incluso seríen si alguien solicita “concón” con habichuelas y salsa de carne guisada por encima.

En los Resort, los del todo incluido, es imposible conseguir un moro de habichuelas negras o de güandulescon chivo picante. Si el hotel resulta cinco estrellas, no se moleste en preguntar por los moros, sean de habichuelas blancas o rojaso de cualquier otro grano. Es que son lugares tan finos...

Tampoco hagas “cocote” con los deliciosos “asopa’os”, con los chambres, los sancochos, las sopas de nervios levanta muertos o el suculento sancocho de habichuelas.Ni por asomo se te ocurra pedir al camarero un mondongo con paticas de cerdo y un chin de nervios de res.

El locrio de chicharrón, las costillitas de puerco, el bacalao o el arenque, son inimaginables en un restaurante de segunda o un hotel de paso.De pura chepa te ofrecerán un arroz con pollo que no llega ni a locrio de pollo mal hecho.

A regañadientes te preparan mangú, puerco asado, cazabe, arroz blanco y tostones o mofongo. No sin antes insistir en servirte un churrasco importado.

Las entradas y entre mesas no son tradición en la cultura alimentaria dominicana. Nosotros no entramos, sino que pasamos directo al plato fuerte. Con todo y lo abrupta de la entrada, preferimos los “trozos” a los  bocadillos de la gastronomía nacional.

Cuando el mozo te pregunta “¿Qué deseas de entrada?”Es no comúnresponder: traiga un chulito, una arepita o una empanadita de yuca guayada. Pero cuidado si pides un par dealbóndigas de carne molidao bollos de maíz hervidos. El tipo se puede ofender.

El desprecio por lo nuestro y la sobrevaloración de lo extranjero, impide al dominicano ser auténtico. La vergüenza raya en lo ridículo cuando nos dan a probar un ron de gran calidad. Al degustarun buen ron,el dominicano exclama, “¡Esto no es un ron, esto es un whisky!”, como si no se fabricaran whiskies de calidad inferior a la del peor de los rones criollos.

Esto acontece por no tener una política cultural que promueva los valores locales como una forma de propiciar el desarrollo de nuestra cocina. No en balde Perú centra su campaña de promoción de la nación inca al través de su rica y variada gastronomía.

¿Si como lo saben bien nuestras mujeres, el hombre se amarra con la cocina, acaso no se puede atar el desarrollo local con la sabrosura de un chencheno un pescado con coco?

Raudy Torres debería ser nuestro Ministro de Turismo. Vitalicio.



Miguel Ángel Cid
Twitter: @miguelcid1
5julio 2016