Una gestión marcada por la presencia constante en el territorio nacional, en contacto con la gente y con los principales sectores
Santo Domingo, R. D.- Desde que asumió la
Presidencia de la República en agosto de 2020, el presidente Luis Abinader ha
desarrollado una forma de gobernar caracterizada por una presencia permanente
en las comunidades, convirtiéndose en uno de los mandatarios dominicanos con
mayor contacto directo con el territorio nacional.
Su agenda de trabajo ha estado marcada por
recorridos continuos por provincias, municipios, distritos municipales,
secciones rurales y parajes, en una dinámica que ha buscado acercar el Gobierno
a la gente y supervisar personalmente la ejecución de las políticas públicas.
Más allá de la inauguración de obras, los
recorridos han servido para establecer canales de comunicación entre el
Gobierno central y los ciudadanos, fortaleciendo el vínculo entre las
instituciones públicas y la población.
A casi seis años de gestión, el presidente
Abinader ha construido una impronta política asociada al contacto permanente
con el territorio nacional. Sus constantes desplazamientos por ciudades,
municipios y comunidades rurales reflejan una estrategia de gobierno basada en
la presencia directa, la escucha activa y la supervisión de las obras y
programas destinados a impulsar el desarrollo de la República Dominicana.
Durante estos años, el mandatario ha
visitado de manera recurrente las 31 provincias y el Distrito Nacional,
recorriendo desde grandes centros urbanos hasta comunidades apartadas de la
geografía nacional.
Esta práctica ha permitido que sectores
tradicionalmente alejados de los centros de decisión gubernamental tengan
acceso directo al jefe de Estado para plantear necesidades, inquietudes y
propuestas.
Escuchar para gobernar
Uno de los rasgos distintivos de la
gestión del presidente Abinader ha sido la realización de encuentros con
representantes de diversos sectores sociales, económicos y comunitarios.
En cada provincia visitada, el gobernante
suele sostener reuniones con productores agropecuarios, comerciantes,
empresarios, juntas de vecinos, líderes comunitarios, organizaciones sociales,
iglesias, jóvenes, mujeres emprendedoras y autoridades locales.
Estos espacios de diálogo han servido para
identificar problemáticas específicas de cada territorio y dar seguimiento a
proyectos en ejecución.
La práctica de escuchar directamente a los
ciudadanos se ha convertido en un componente habitual de sus desplazamientos al
interior del país, permitiéndole conocer de primera mano las necesidades de las
comunidades y evaluar el impacto de las acciones gubernamentales.
Obras que transforman comunidades
Las visitas presidenciales no se han
limitado a reuniones y encuentros comunitarios. A lo largo de su gestión, el
presidente Abinader ha encabezado la inauguración y entrega de cientos de obras
de infraestructuras en distintas regiones del país.
Entre las principales realizaciones
figuran la construcción y rehabilitación de carreteras, puentes, caminos
vecinales y calles, proyectos destinados a mejorar la conectividad y facilitar
el transporte de personas y mercancías.
Estas inversiones han tenido especial
impacto en comunidades agrícolas y zonas rurales que durante años reclamaron
mejores vías de acceso.
Asimismo, el mandatario ha entregado
escuelas, liceos, estancias infantiles, centros educativos especializados y
nuevas extensiones universitarias, fortaleciendo la infraestructura educativa y
ampliando las oportunidades de formación para miles de jóvenes.
En el ámbito de la salud, su gestión ha
impulsado la remodelación, ampliación y construcción de hospitales, centros de
diagnóstico, unidades de atención primaria y otros establecimientos sanitarios,
contribuyendo al fortalecimiento de la red pública de salud.
Viviendas, deporte y desarrollo social
Otro de los ejes visibles de los
recorridos presidenciales ha sido la entrega de proyectos habitacionales
destinados a reducir el déficit de viviendas y mejorar la calidad de vida de
miles de familias. Programas como Mi Vivienda y Familia Feliz han permitido que
numerosos ciudadanos accedan por primera vez a una casa propia.
La promoción del deporte también ha
ocupado un lugar relevante en la agenda gubernamental. En diferentes
provincias, el presidente ha inaugurado techados deportivos, canchas, estadios
y otras instalaciones recreativas, con el propósito de fomentar la práctica
deportiva y ofrecer espacios adecuados para la juventud.
A estas iniciativas se suman obras de
saneamiento, sistemas de agua potable, acueductos, alcantarillados, malecones,
parques, centros comunales, destacamentos policiales, mercados, proyectos de
electrificación y otras intervenciones orientadas a elevar las condiciones de
vida de las comunidades.
Una presencia constante en las regiones
Las regiones Sur, Norte, Este y la Línea
Noroeste han sido escenario frecuente de las jornadas de trabajo del
mandatario. En muchos casos, las visitas han incluido inspecciones de obras en
construcción, reuniones de seguimiento con funcionarios y encuentros con
representantes de sectores productivos.
Especial atención ha recibido el sector
agropecuario, donde el gobernante ha mantenido contacto permanente con
productores de arroz, banano, café, cacao, tabaco, ganado, vegetales y otros
rubros.
Estas visitas han servido para anunciar
medidas de apoyo, supervisar proyectos y promover iniciativas destinadas a
fortalecer la seguridad alimentaria y la competitividad del campo dominicano.
Un modelo de gestión basado en la cercanía
Analistas y observadores coinciden en que
una de las características más notorias de la actual administración ha sido el
esfuerzo por mantener una presencia activa fuera del Palacio Nacional.
La frecuencia de los desplazamientos
presidenciales ha contribuido a proyectar una imagen de cercanía con las
comunidades y de seguimiento directo a los compromisos asumidos por el
Gobierno.


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